Lago Verde y Selva Encantada
Media tarde en lancha por los igarapés del Lago Verde, baño en la playa de Pindobal y atardecer en Ponta do Cururú, donde aparecen delfines rosados.

Floresta Nacional del Tapajós con pernocte en casa de familia en Jamaraquá. La trilla de caza que casi ningún turista hace, canoa nocturna para ver yacarés y las sumaúmas milenarias.
Dos días dentro de la Floresta Nacional del Tapajós, 650 mil hectáreas de selva primaria habitada y preservada por comunidades tradicionales. La base es Jamaraquá, comunidad de 30 a 40 familias que vive de la artesanía en látex y semillas, la miel de abeja nativa y el ecoturismo. El primer día la trilla es la de caza, la que los pobladores usan de verdad y por donde casi ningún grupo pasa. Después de la cena, canoa nocturna con foco para ver yacarés. El segundo día son cuatro horas y media de trilla en la selva primaria entre plantas medicinales, maderas nobles y las sumaúmas, árboles milenarios que hacen que cualquiera se sienta pequeño. Termina con baño de igarapé, agua que se bebe de la naciente.
Salida de Alter do Chão en lancha rápida
Llegada a Jamaraquá, dentro de la FLONA
Trilla de caza en la selva primaria
Cena en casa de familia y canoa nocturna para ver yacarés
Trilla de 4h30 entre plantas medicinales y sumaúmas
Baño de igarapé, canotaje y atardecer en una playa del Tapajós
Regreso a Alter do Chão





Media tarde en lancha por los igarapés del Lago Verde, baño en la playa de Pindobal y atardecer en Ponta do Cururú, donde aparecen delfines rosados.
Tres días atravesando los tres ríos: Tapajós, Arapiuns y Amazonas. Las comunidades de Jamaraquá, Maripá y Urucureá, y la várzea del Jarí, donde se concentra la fauna.
Cuatro días durmiendo en hamaca a bordo, entre el Tapajós, el Arapiuns y el Amazonas. Piracaia en playa desierta, trilla de seis horas y la sumaúma que necesitó veinte personas para ser abrazada.